EDITORIAL
4-5-2012
Egon Friedler, Periodista
La noticia circuló con la rapidez de un rayo y frente a las reacciones negativas en el país y en el mundo se diluyó con la misma rapidez: flamantes parlamentarios islamistas en Egipto propusieron una extraña ley de “despedida sexual”. Consiste en autorizar a los maridos a tener relaciones sexuales con sus esposas hasta seis horas después de que éstas hayan fallecido. ¿De dónde salió semejante idea?
Según lo explica Raymond Ibrahim un conocido erudito académico norteamericano especializado en el Islam y el Medio Oriente ésta, como otras perversidades sexuales, tales como los casamientos con niñas y la alimentación de adultos con leche materna, tienen su origen en los textos de tradición islámica “Hadith” que tratan de la vida del profeta Mahoma. Según el especialista, que es de origen egipcio y domina perfectamente el árabe, hay al menos 6 textos que coinciden en la misma interpretación. Según el “Hadith” referido, Mahoma se sacó la camisa, la colocó sobre la mujer muerta y se acostó con ella en la tumba. Los enterradores le dijeron:”Oh, profeta vemos que Vd. hace algo que no hizo con ninguna otra mujer” a lo que éste respondió “Yo la vestí con mi camisa para que pueda tener un traje del cielo y para que su bendito cuerpo esté protegido de las presiones de la tumba”. Obviamente hay varias interpretaciones de este texto, pero es claro que los parlamentarios se atuvieron a la más obvia, que al parecer ha sido validada por escritos legales islámicos. Según Ibrahim, un conocido texto de legislación islámica escrito por Abu Qassim al Asbahani conocido como “Hawashi” puntualiza que “no cabe el castigo por mantener relaciones con una mujer muerta” y “que no es necesario lavar a la muerta después de la penetración”.
Sin embargo, la denuncia de esta práctica provocó la ira de islamistas que rechazaron su existencia hace solo poco más de dos años, cuando el sacerdote Zakaria Botros habló en un programa de televisión sobre las costumbres sexuales del profeta Mahoma.
En un informe en la televisión árabe “Al Arabiya” escrito por Abeer Tayel del 25 de abril se informa ampliamente acerca del ruido causado por la nueva legislación propuesta. El texto comienza aludiendo al reclamo del Consejo Nacional de Mujeres Egipcias (NCW) al Parlamento egipcio a no aprobar dos leyes propuestas por los islamistas: sobre la edad mínima del matrimonio y sobre la autorización a los maridos a mantener relaciones con sus esposas hasta seis horas después de su fallecimiento.
El planteo fue hecho en un mensaje dirigido por la Dra. Mervat al-Talawi presidente de NCW, al presidente de la Asamblea Nacional egipcia Dr. Saad al-Katami, quejándose de la situación de la mujer egipcia, especialmente después de que una rebelión popular sacara del poder al presidente Hosni Mubarak en febrero de 2011.
En su mensaje se refirió a dos proyectos de ley: una, que legalizaría el matrimonio de las niñas desde los 14 años y otra, que permitiría que un esposo tenga sexo con su esposa muerta hasta seis horas después de muerta.
Pero aunque la excéntrica ley sobre las relaciones íntimas entre vivos y muertos no prospere, a las mujeres egipcias les esperan tiempos difíciles, ya que los islamistas que dominan el Parlamento egipcio están dispuestos a revocar distintas leyes que favorecen a las mujeres como la ley del divorcio a la que denuncian como resultado de las presiones de Suzane Mubarak, la esposa del presidente depuesto. Antes de la ley de divorcio aceptada hace unos 10 años y que ahora se desea anular, la demanda de divorcio de una mujer podía demorar entre 10 o 15 años para ser aceptada.
Egipto: extrañas preocupaciones parlamentarias
04/May/2012
La República, Egon Friedler